Un tipo como yo

By Santiago Broide

     
      Un tipo como yo es admirado. Se le abren todas las puertas de par en par. Las chicas se le derriten a sus pies, los demás hombres querrían ser como él y todos se quedan anonadados ante su locuacidad, su sensibilidad, sus pensamientos y su belleza. En el trabajo todos lo quieren y en la facultad los profesores le regalan la nota sin que tenga que esforzarse.

           
      Un tipo como yo ama a los animales, sabe de ciencias, historia y artes como los pensadores modernos, conoce a las mujeres, es el más fiel, se conduce por la vida con una moral intachable, ha viajado a los confines del mundo y está lleno de amigos que no podrían vivir sin él. En la calle y en los comercios todos le sonríen. Un tipo como yo es simpático, carismático y jamás jamás discrimina.

           
      Frente a las mujeres es el más lindo. Es Brad Pitt, Gael García Bernal o George Clooney dependiendo del gusto de la chica con la que habla. Todas están atentas a sus pasos y sus palabras. Un tipo como yo sólo tiene que elegir a cuál quiere entre todas.

            
      Cuando asiste a clases un tipo como yo es Gauss: no deja de ser elogiado por sus profesores ante sus comentarios pertinentes, medidos e inteligentes. Sus compañeros admiran la facilidad con la que se desliza por el programa de la carrera y no dejan de recordarle lo inteligente que es.

           
      En las reuniones familiares apenas llega un tipo como yo, todas las mujeres le recuerdan lo lindo que está. No para de recibir celebraciones a su sensibilidad y su belleza por parte de tías y primas.

           
      Cuando está con su madre es el más grande escritor y sus cuentos superan cualquier obra que pudo haber escrita Gabriel García Márquez. Un tipo como yo tiene la prosa de Cortazar, la originalidad de Kafka, la descripción de Proust, el compromiso político de Galeano, la psicología de Dostoievsky, la sensibilidad de Pizarnik y la inteligencia de Borges.

           
      Un tipo como yo, cuando va a la casa de su novia un sábado por la noche es un negro de poronga de dimensiones siderales. Otra noche –cuando a ella se le antoja- también un tipo como yo es dos hombres para que ella goce el doble. Cuando garchan, la hace gritar como poseída hasta hacerla rogar que frene. Y al día siguiente al colchón de la cama hay que escurrirlo como a una esponja de tanto que la hace acabar.

           
      Si llora un tipo como yo es porque es muy sensible, si insulta es porque es un rebelde utópico, si se siente perdido es porque está pasando por una crisis que va a dar a luz algo grandioso, si caga es porque es muy humano, si desea matar es porque debe experimentar todo en la vida para ampliar sus conocimientos; y es por la profundidad de sus cavilaciones acerca de las situaciones límite de la condición humana que tan seguido le llaman al oído esos blisters de Alplax de la gaveta de los remedios.

 

Etiquetas: , , ,

Escribe un comentario